miércoles, 7 de marzo de 2012

Un paso positivo del gobierno, pero insuficiente

Daniel Barraco, coordinador de los distintos equipos de investigación y desarrollo —participan las universidades nacionales de Córdoba, La Plata y la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA)— que conforman el plan para industrializar el litio argentino, explicó a TELAM que el proceso de purificación “es caro”, pero hacerlo le aportaría al país un importante rédito económico: mientras que la materia prima (salmuera de litio y agua) cuesta unos 300 dólares la tonelada, el carbonato de litio llevado a una pureza del 99% sale 6 mil dólares la tonelada; es decir, 20 veces más.



Si bien Barraco aclaró que la purificación no es contaminante, sí aceptó que se necesita agua para realizarlo, un recurso que no abunda en la Puna Argentina. “Nuestra idea para generar el menor problema ambiental posible es, por un lado, extraer la salmuera, purificar y volver a inyectar lo que queda nuevamente al salar. Y, por otro lado, intentar usar la menor cantidad de agua posible. Actualmente, estamos tratando de diseñar un proceso de purificación en el que se use muy poca agua”. Esto se podría lograr utilizando el mismo agua que hay en el salar, o bien, tomarla de algún río, utilizarla para la purificación y reprocesarla para volverla a usar.

Lo precedente es un toma de conciencia necesaria y va en la buena dirección, pero responde solamente parcialmente al mayor problema.

Para producir 15.000 toneladas de carbonato de litio como lo prevé, por ejemplo, Sales de Jujuy una de las dos empresas perforando el salar de Olaroz-Cauchari, el solo proceso de evaporación consume cerca de 190 litros de salmuera (por una concentración de 500ppb de litio) por SEGUNDO, 6 mil milliones de m3 por año.

Si bien la salmuera abajo de la superficie del salar no es potable, es el almacen y regulador de humedad de toda la zona. El déficit resultando de esa evaporacion forzada de 12 mil milliones de m3 (consumo acumulado de Exxar y Sales de Jujuy) en ningún caso puede reequilibrarse con dos dias de lluvias anuales y va a acelerar aun mas la desertificación del medio ambiente local hasta destruirlo.

Concientes del problema, los inversores extranjeros enviaron hidro-geólogos japoneses y gastaron cientos de miles de dólares para estudiar la zona. Los resultados fueron rápidos. Ya esta previsto bombear el agua de acuíferas muy importantes que descubrieron a distancia de los salares. Nuestra duda es que ese agua no serviría solamente para tratamientos y podría ser reinyectada clandestinamente en el salar para mantener una presión interna compatible con el bombeo de la salmuera y obviamente finalmente evaporada. La reducción de la concentración seria balanceada por una aumento de la superficie evaporativa. Eso el engaño del que sospechamos y rechazamos.

Por eso, reclamamos que el agua evaporada de la salmuera sea condensada y reciclada por el beneficio de las comunidades y la lucha contra la desertificación, en acuerdo con el plan de las Naciones Unidas, PASPUNA, firmado por el gobierno argentino el 6 de Enero 1997. La técnica a utilizar es conocida, simple y comprobada, no requiere fuente de energía exterior y permite reducir de manera significativa la superficie dedicada a la evaporación por su rendimiento superior.

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