jueves, 1 de marzo de 2012

Fuego y Desertificación

Cocina de la escuela

La tola (arbusto leñoso de la región) es la fuente universal de combustible de la Puna. Una familia integrada por seis personas llega a consumir entre cuatro y cinco toneladas de tola por año, que se emplea para preparar comidas, hornear el pan y calentar el agua para bañarse. En un pequeño pueblo puneño el consumo de tola durante el año supera las 100 toneladas.

La extracción excesiva de las plantas leñosas, y su uso como combustible vegetal, conduce a la paulatina desertificación en amplios espacios de la zona.

Si el suelo queda descubierto, la delgada capa de tierra fértil es arrasada por efectos del viento y el agua. Una vez en marcha es difícil y a veces imposible revertir el proceso de degradación.

Una planta de tola tarda 40 años hasta desarrollarse plenamente, y uno de los pocos árboles autóctonos de la zona, la queñoa, precisa de 80 años a un siglo para crecer y madurar.

La tala de los mismos y su empleo como combustible los ponen en peligro de extinción. En la región todos los integrantes de la familia participan en la recolección de la leña. Suelen caminar varios kilómetros para juntar un puñado de ramas y armar un atado de veinte o treinta kilos que luego trasladan sobre las espaldas hacia sus hogares para encender el fuego.

Cocina de una casa
Almacen de leña

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